"Exhortar a la castidad constituye una incitación pública a ir en contra de la naturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, y toda impurificación de ésta al tacharla de 'impura' representa el verdadero pecado contra el espíritu santo de la vida."

Friedrich Nietzsche

martes, 9 de octubre de 2007

Primera aproximación a la noción de Sexualidad


Hola a todos, le habla nuevamente el GORRIÓN pys, hoy quiero introducir una aproximación a la noción de sexualidad, trabajando con los saberes previos, que generalmente rondan alrededor de este concepto, en mucho de nosotros.
La enciclopedia Microsorf Encarta 2007, define la sexualidad de la siguiente manera:
Conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de forma decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.
El concepto de sexualidad comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos a la vez) y de las expectativas de rol social. En la vida cotidiana, la sexualidad cumple un papel muy destacado ya que, desde el punto de vista emotivo y de la relación entre las personas, va mucho más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que estipula la sociedad.
De lo expuesto, claramente, advertimos que la sexualidad es un concepto que trasciende el marco de lo reproductivo, o si se quiere, de lo biológico de los seres humanos, y que engloba componentes, tanto culturales como psicosociales; por lo tanto, la sexualidad es una noción más compleja de lo que en principio parecería; es algo más que la simple unión de los géneros a través de la cópula, como algunos quizás entendían previamente. Y como indudablemente, la sexualidad es algo que se genera dentro de la cultura, es por eso mismo que ella me motiva a escribir en este blog.
¿Por qué me interesa subrayar esto de “cultural” o “psicosocial”?. Ustedes se estarán preguntando: -¿Qué te proponés GORRIÓN? No nos aburras, che, que hay otras páginas para leer, y que seguramente están más interesante que la tuya.
Ok, ok, no quiero aburrirlos, sino invitarlos a reflexionar sobre una actividad que se practica sin advertirlo todo el tiempo, y sobre la cual, no podemos eludir, ni por un momento; pues nos trasciende en nuestras decisiones conscientes, que realizamos a cada instante. Cuando elegimos sea lo que fuere, actividad que realizamos desde pequeños (ya que somos libres… lo repito: somos libres), por ejemplo para comprar, sean unos chocolates, un auto, unos jeans, una bebida, una marca de cigarrillos para fumar, etc; sin advertirlo, estamos obrando como sujetos de género, sobre el cual, involucramos una gama importante de decisiones, que van internalizándose paulatinamente, para configurar nuestra identidad personal. La identidad (que insisto, construimos desde nuestra adolescencia) viene a ser algo así, como la resultante de una suma de vectores. ¿Sí, se entiende, no? Quizás, algunos pensaban, al oír el término, y al recordar lo que dije en otros post, que yo me iba a referir a la sexualidad en tanto conductas de los géneros, a través de los períodos históricos. Bien, a decir verdad, esa es una de las cosas que me propongo de alguna manera hacer, pero no la única; ya que es necesario ir un poco más allá de ello, para entender de qué y desde dónde estamos hablando [Soy de los que odia ver películas ya empezadas, y finales sin resolverse: Cuándo era niño, en vez de preguntar, "¿Y por qué?", yo preguntaba "¿Y después qué pasó?"] Yo, ciertamente, no soy psicólogo, pero me interesa que de ahora en más vayamos incorporando algunos conceptos muy básicos de la psicología, que irán apareciendo en las sucesivas entregas, como: pulsión, líbido, instinto, super-yo, etc (recomiendo: que tengan a mano un diccionario de psicología, de lo contrario, les podrá parecer, a veces, un poco confuso, lo que diga). Recordarán, si es que me siguieron, que habíamos dicho que las relaciones de poder, así como las relaciones sociales, o entre grupos, se daban en un espacio de compartimiento de valores, de creencias, y en definitiva de mentalidades. Bien, bien, muy bien, quiero que esto quede claro, porque sobre esto vamos a trabajar mucho.
La mentalidad es algo así como una huella profunda que va marcando las prácticas de los sujetos, y los sujetos van marcando con sus prácticas las raíces profundas de las mentalidades de una sociedad. Pues no debemos perder de vista que, ante todo, y para bien o para mal, somos sujetos culturales: activos y pasivos de la cultura. La cultura no es algo estático más que para el estudioso de la misma, ¿Sí? Para que yo pueda estudiar algo, es necesario encerrarlo en una probeta, o en un tubo de ensayo, es decir, lo que en química se llaman “sistemas materiales”; sólo que en este caso, como nuestro objeto de estudio es una materia dinámica, como son las sociedades, es necesario que incorporar dos conceptos claves en la historia: diacronía y sincronía. La diacronía es el estudio de los hechos, o fenómenos, a través del tiempo; mientras que la sincronía es el estudio de los hechos, o fenómenos que se dan a un mismo tiempo.
Ahora bien, la sexualidad, nos dice Esther Díaz, es un “invento” de la modernidad, o sea del período que se inicia con el Renacimiento; sin embargo, parece ser que recién hasta el siglo XVIII, no podemos hallar en los escritos, una preocupación por este término que intentamos interpretar en este post. La razón de esto se debe a que durante siglos, la inmensa mayoría de la población de Europa, no estaba en condiciones de participar de los discursos, las prácticas, las reglas, y los privilegios relacionados con el deseo (por lo tanto, no era hasta entonces, un problema), que repito, se circunscribía a los de una minoría: la aristocracia feudal terrateniente; pues como todos sabemos, las sociedades estaban estratificadas, es decir divididas en estamentos, cuya inmensa mayoría, eran masas campesinas analfabetas; en las cuales, es fácil advertir, la limitación de las mentalidades que en estos inmensos grupos reinaba. Por lo tanto, si ellas no podían participar de ciertos discursos, reglas, prácticas y privilegios, entendemos por qué decimos que el discurso del poder se introduce en este entramado relacionado con la sexualidad. El poder condiciona, no sólo las prácticas de la sexualidad, sino los privilegios, las reglas, y en definitiva el deseo mismo; es por esto que, la configuración de una mentalidad está en relación directa con el deseo. Si coaccionamos el deseo, tendremos como resultados prácticas perversas que luego, el discurso del poder penalizará. Sólo desean las personas libres; a los esclavos, a los siervos, no les está permitido desear, ya que su deseo es pasible de sanción, pues temen el peso despiadado del dominus, que puede penar severamente sus conductas, por interpretarlas como un claro indicio de independencia e insubordinación. ¿Alguien recuerda una desafortunada canción de Facundo Cabral que exhortaba a "volar bajo, porque allí estaba la verdad" ? Bueno, yo interpreto ese sintagma, como las palabras de un amante de las relaciones de poder/dominación estratificadas; y a él, como un peligrosos adversario de la cultura libertaria. Piénsese, por un momento, en cuánto es valorado su discurso en muchos países latinoamericanos, en donde casualmente reinan los políticos anti-libertarios, que a veces son tildados o confundidos con los populistas.
Bien, bien, bien. Para cerrar un poco nuestra aproximación a la noción de sexualidad diremos lo siguiente:
* La sexualidad es algo que trasciende la práctica coital.
* La sexualidad no puede entenderse por fuera de los marcos culturales que regulan las prácticas, los discursos, las normas morales y las creencias.
* La sexualidad siempre está supeditada al poder, y por lo tanto, es preciso descubrir en las sociedades quiénes son los portavoces del discurso del poder, y ¿qué relación existe entre el discurso que el poder predica, y las prácticas reales que dicho poder realiza?
* La sexualidad es, como todo lo cultural, la resultante de una construcción social, capaz de comprenderse desde un análisis diacrónico y sincrónico.

PD: En un próximo post, hablaré de seducción en el mundo potmoderno, e intentaré desarrollar una explicación de por qué, existen componentes supraculturales en la elección de una pareja.
Nada más, es todo por hoy. Un abrazo a todos del GORRIÓN pys.

3 comentarios:

violentateamor dijo...

bueno, quiero sabes eso de la seducción
poder ejercido a traves de una alianza con el seducido?????

besoss

GORRION pys dijo...

Hola Violentateamor: Bueno, creo que tendrás que esperar un poco, ya que no pienso publicarlo en lo inmediato, pues no están listos aún para postearlos, así que te pido un poco de paciencia; además, por otro lado, los post que publico son una serie, y tienen como finalidad principal, realizar todo un recorrido por los dominios del poder y de la sexualidad de manera conjunta.
Gracias, de todas formas por leer.
Gorrión pys

pao dijo...

Hola Gorrion:
Hey, qué te pasó que estabas con tanta bronca. Gracias por el comentario, ¡Excelente! (como siempre...)

besos