"Exhortar a la castidad constituye una incitación pública a ir en contra de la naturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, y toda impurificación de ésta al tacharla de 'impura' representa el verdadero pecado contra el espíritu santo de la vida."

Friedrich Nietzsche

lunes, 7 de enero de 2008

Sacralidad y erotismo en el mundo antiguo: una segunda panorámica


Hola a todos, les habla el Gorrión. Hoy quiero terminar con la panorámica del mundo antiguo, iniciada en el post anterior sobre “lo sagrado y lo erótico de la sexualidad en dicho ámbito”; y desarrollar, por otro lado, una explicación sobre el “tabú” en el sexo, según algunas teorías que se han propuesto. No es un capricho mío, o una cuestión antojadiza personal, lo que aquí se afirma: la sexualidad en ninguna época histórica ha estado al margen del poder, tanto sea del político como del poder en sí mismo, entendido como algo inherente al accionar humano, a su quehacer (cuando comience a hablarles de seducción, posiblemente en unos días, verán más claramente que, el poder está presente de una forma natural, en las relaciones humanas y en especial, en las parejas; y yo me atrevería a decir que, en el mundo animal). Es imposible negar la presencia del poder en las relaciones amorosas, como es imposible no encontrarlo en las relaciones humanas en general: en las instituciones educativas, las empresas comerciales, la estructura de los partidos políticos, y hasta en un círculo de amigos, etc. El poder, para la perspectiva de quien lo padece, suele ser visto como algo molesto, fastidioso, arbitrario, injusto, o lo que sea; pero debemos recordar lo que sostiene Foucault, a ese respecto; de que el poder es una “red que se ramifica a toda la sociedad, pues no existen sociedades sin poder; pero que no va desde una dirección, sino desde múltiples direcciones (véase, para tener una mejor idea de ésto: Segunda aproximación a la noción de poder, en este mismo blog). No perdamos de vista tampoco, la facultad de goce que el poder entraña, ¿sí?
En la época del Imperio romano, hacia principios del siglo I de nuestra era (cuando gobernaba el mundo la dinastía Julio-claudiana) afluyeron a occidente, numerosos cultos orientales (también, sobre ésto, algo hemos dicho en este blog), algunos de los cuales, tenían un carácter místico sexual (como ciertas tribus marroquíes, donde parece ser que realizaban orgías sexuales en las mezquitas); otros, en cambio, como los de la tradición hebrea y cristiana, poseían una concepción ligada con el “pecado original”. Dice De Marchi que, “la tradición republicana y militarista de los romanos”, también poseía un trasfondo sexofóbico, que según él, se haya presente en todas las moralidades agresivas, y que a diferencia de la moralidad libertaria y pacifista de los etruscos y en buena medida de los helenos (ésto para mí es discutible), se manifestó excesiva y violenta (los romanos, más de una vez, han sido recordados y señalados como una civilización sádica que realizaba banquetes donde no reinaba ningún tipo de mesura sobre la mesa, ni sobre el lecho). Los romanos adoptaron ciertos cultos griegos, pero no los concibieron, ni con la periodicidad, no con la mesura que éstos las realizaban. El alma helena prefería transitar por la medianía, y sobre todo, de no sobrepasarse.






Los antropólogos durante el siglo XX han estudiado diversas sociedades en África, en las Nuevas Hébridas, y en Oceanía, donde la sexualidad es promovida a través de ritos religiosos, donde no existe el componente sexofóbico ya señalado, y donde prácticamente no existen los celos o las exigencias de fidelidad. Dice De Marchi: “Si la muchacha después de un acto carnal con él recibe a otro hombre en la misma noche, él no se siente ultrajado en su honor, ni en sus derechos exclusivos de patrón de la mujer; sino humillado solamente por la propia incapacidad de satisfacer a la mujer amada”. Los amigos no lo juzgarán impotente sin embargo, o incapaz de hacerse respetar, sino más bien torpe o inexperto.” . Otra cosa, para señalar en éstas sociedades “primitivas” es la "ausencia casi total de perversión o inversión”. Me preguntarán ustedes, a esta altura: ¿Hey, GORRIÓN que querés decirnos, que la culpa de la sexofobia la tienen los militares romanos, los hebreos y los cristianos? Bueno, bueno; pero no tan rápido... Lo que digo, simplemente, es que, el temor y la vigilancia del comportamiento sexual (voy a hablar de ello, en la antigua Grecia en un próximo post), además de ser cultural (desde ya), no son, ni fueron vividos de la misma manera por toda la humanidad a lo largo de la historia; por el contrario, los ejemplos antes mencionados de las culturas de Oceanía, África y de la polinesia, dan cuenta de una posición social relativamente elevada de la mujer, y de una discreta libertad, que no se observa ni entre los griegos siquiera; y ni que hablar entre el mundo musulmán, y el hebreo. En Occidente: a pesar de la gran libertad –inclusive de la erótica- entre los griegos, por ejemplo, éstos no pudieron establecer con la mujer una relación del todo satisfactoria. Aquí radica, probablemente, parte del componente altamente neurótico de nuestra civilización; pues somos herederos directos de esa tradición (véase En búsqueda de los valores occidentales). Para los griegos no invertidos (a los que hoy llamaríamos heterosexuales), la mujer no era más que un instrumento de placer, y el hombre no podía establecer con ella un contacto que trascendiera este aspecto; pues era considerada inferior. Para los orientales: donde la mujer goza de una libertad muy restringida, la misma, no debe existir más que para ser la “acompañante fiel y sumisa del hombre” en este cruel y despiadado mundo; debe obedecerlo y respetarlo. Dice De Marchi, que en esas condiciones anteriormente descritas en la antigua Grecia, "la búsqueda del amor psicofísico en la homosexualidad, es decir, en el amor de otros seres sentidos como psíquicamente no inferiores, puede convertirse en una desviación instintiva fácilmente comprensible” ¿Qué piensan ustedes de todo ésto?




Volvamos a Occidente, a nuestros queridos padres espirituales, los europeos. La concepción sagrada del sexo (presente en el mundo pagano; sea éste griego, etrusco, o de la polinesia) entró en contradicción con esa otra concepción que lo considera como algo malo y pecaminoso. Según De Marchi, que interpreta al etnólogo Crawley, el origen de la moralidad sexofóbica, estaría dada por el tabú sexual originario, representado en la idea de: “La necesidad de defensa” ¿Cómo es ésto GORRIÓN, se pregutarán? Según E. A. Crawley, en The Mystic Rose, cuando un macho y una hembra del mundo primitivo se encuentran copulando, su atención está concentrada en este acto; dejando, claramente expuestos sus flancos al peligro de ser atacados por la retaguardia, ya sea por una fiera o un enemigo. Además, luego de la cópula (y el cigarrillo) la energía tanto del macho como de la hembra sufre declinación, por lo tanto la vulnerabilidad del individuo aumenta considerablemente. Es quizás, por esto, sostiene el autor que desde un principio, los grupos humanos hayan sentido en la sexualidad una fuente de debilidad; y por ello de peligro mortal, induciendo a rodearla de una serie de restricciones y prohibiciones. Piensen en las típicas películas de terror norteamericanas, donde el muchacho y la vírgen rubia están dale que dale…en ese momento, aparece de atrás Jason o Freddy Kruger (no se rían, que ese es un temor muy primario, como es la mente del que hace esas películas; hay un mensaje allí muy fuerte para esos jóvenes que fornican a espalda de sus padres).

Con el correr del tiempo, es lógico suponer que, estas restricciones y prohibiciones hayan sido usadas con un carácter estrictamente político, y para controlar a las sociedades, así como la confesión entre los católicos (¿para qué piensan ustedes que ha sido creada la confesión entre los cristianos de la Edad Media, sino para controlar a la gente?) Bien, recapitulemos un poco. Occidente, al sufrir un fuerte influjo de la moral judeo-cristiana (innegable si tomásemos en cuenta al monoteísmo del que ambas religiones participan) fue modificando su cultura, hasta desarrollar un sentimiento en extremo lamentable del pecado; sin embargo, no es nada despreciable cierto puritanismo que practicaban las élites militares romanas. Si bien los romanos fueron de alguna manera discípulos de los etruscos y de los griegos, en materia amorosa, las tenaces rémoras sexofóbicas presentes en la mentalidad de las élites republicanas e imperiales fueron haciendo cada vez más evidentes sus simpatías por el pensamiento oriental. A partir de Cicerón, en siglo I a. C. y hasta el emperador Marco Aurelio se sucederán los pensadores moralistas hasta el advenimiento definitivo del cristianismo con el emperador Constantino en 313 d. C.


Notas: Bibliografía utlizada: De Marchi; Sexo y Civilización Fotografías:
1º) Esposos romanos
2º) Mujeres de la polinesia
3º) Príapo
4º) Esposos Hebreos

12 comentarios:

Ely dijo...

hola! tu blog esta lleno d einformacion interesante, me gustaria opinar sobre el asunto pero realmente no creo que llegue a aportar nada relevante, asi que solo te digo, felicidades! y seguire visitandote para aprender un pokito mas... un beso.

CLAUDE dijo...

Me gusta la idea de la “medianía”, la relaciono con cierta elegancia en el placer.

Rob Rufino dijo...

muy buen blog!!!

es muy interesante saber que muchas represiones o tabues que hoy vivimos tienen un origen historico.


saludos, rob.

morella dijo...

Que interesante la visión de la homosexualidad en relación a la creencia masculina sobre la supuesta inferioridad femenina.
Crees que hoy en día se pueda deber en parte a esto? A mi no me parece, pero me podrías dar tu oipinión?
Y si entendí mal por favor, corregime.

GORRION pys dijo...

Hola a todos. Bienvenidos sean Ely y Rob. Con respecto a tu preguta Morella...mirá, el supuesto de la inferioridad femenina, desgraciadamente, está presente tanto en Oriente, como en Occidente, aunque de una forma más atenuada, en nuestra civilización.
Sucede que no es posible establecer hasta qué punto muchas cosas son culturales, y hasta dónde tiene implicancia lo biológico, ¿se entiende?
En la Argentina, donde más se observa el sentir misógino, es en el tango que, a mí entender ha configurado una mentalidad culpógena de la "naturaleza" femenina. Ahí, lo tenés a Discépolo diciendo, por ejemplo: "Cuando la suerte que es grela" (o sea mujer sexualmente activa, en el sentido de traidora), en el tango "Yira, yira".
La verdad es que la misoginia (aversión u odio a las mujeres; que no debe confundirse con la homosexualidad, por favor) es bantante vieja en el mundo; pero en ningún lugar como en Oriente, la mujer ha sido concebida como la causante de todos los males, y como un ser que debe pagar su paso por la vida con el dolor (acá está presente el poder, no te quepa la menor duda). Pensá en la Biblia, por ejemplo: es justamente Eva (una mujer) la que introduce el pecado en el mundo. Es seducida por el diablo (porque las mujeres son estúpidamente seducibles, ¿se entiende?; por lo cual necesitan de un tutor que la discipline por el resto de su vida.
La verdad es que todo esto no es más que un producto de las políticas implimentadas, y de las cosmovisiones que en las sociedades se producen, ¿Se entiende? Para que te quedes tranquila, las mujeres, amiga Morella, no tienen nada de malo en sí mismas. Ésto no es más, lo repito, que una estrategia del poder; en todo caso, la mujer es el "chivo expiatorio" más a mano que se tiene.
Fijate las consideraciones sociales con respecto a las mujeres, que se oyen en el habla popular: "¿quién entiende a las mujeres?"; "La mujer es mala"; etc.
Ahora bien, en la antigüa Grecia, la homosexualidad era muy común, y entre otras razones por lo que dice De Marchi.
Según el psicoanálisis (anque te aclaro que, yo no soy psicólogo), nos construimos como sujetos de género a cierta edad (entre la infancia y la adolescencia).
Para mí, el poder, en la actualidad, hace muy poco para acercar a los hombres y a las mujeres; más bien te diría que hace lo contrario, trata de distanciarlos (ésto puede llevar a que internamente las personas se animen a replantearse su propia sexualidad, y que algunos de ellos se vuelquen a la homosexualidad). En algunas uiversidades del Reino Unido, y de los EEUU se están investigando los fundamentos de la atracción biológica (y también cultural) entre los sexos; pero nosotros (en la Argentina, estamos aferrados a posiciones muy poco abiertas a esos descubrimientos.

Bueno, voy a hablar más adelante de lo que se ha descubierto en estos últimos tiempos en relación con la seducción; y de por qué a las mujeres les atrae determinado tipo de hombres.
Sólo te digo que nuestra actual cultura fabrica individuos perdedores, resignados y misóginos que atraen muy poco a las mujeres de la actualidad.

Un abrazo y gracias por leer.

GORRIÓN pys

morella dijo...

Gracias por darme tu opinión y aportar más datos interesantes.
Me quedo tranquila, nunca creí que las mujeres tengamos algo de malo.
Un saludo

Francis Bean dijo...

Muy interesantes tu textos , saludos

Bruno dijo...

En mi vida se me hubiera imaginado el motivo de la concepción de pecaminosa y castigo Divino de la sexualidad con fines no procreativos.
Gracias por nutrirme el seso.
Abrazo!

Cebolla dijo...

Gorrión, un aporte: ponele el link a todo aquello que cites como ya escrito en tu blog. Será útil para quien quiera leerlo para saber de qué se trata o para rememorarlo (como yo).

Cebolla dijo...

Me parece interesante la interpretación que De Marchi hace de lo que dice Crawley. Para mí hay definitivamente tres momentos en el que uno es vulnerable: cuando se duerme, cuando se copula y cuando se caga. Estos son los momentos en los que nos protegemos y nos aislamos.

No alcanzo a entender del todo la frase sobre el amor psicofísico homosexual. ¿De Marchi lo considera una desviación debido a lo poco completo que era una relación entre un hombre y una mujer? No sé si entiende la pregunta.

GORRION pys dijo...

Hola Cebolla: ¡Qué gusto verte por acá, amigo. Mirá, me acaba de pasar un accidente (un camión se llevó puesto el cable de mi señal de internet y teléfono, voy a llamar a telefónica ya, para ver cuándo me lo pasan a arreglar), y te escribo desde un locutorio; así que seré breve, por el momento. Ya ví todas tus preguntas. Te respondo ésta, ahora, y veo cuándo puedo hacerlo con las demás que son muy buenas.
La verdad es que De marchi, cómo psicólogo social que es, lo plantea desde la dimensión de la mentalidad helena (el apunta al marco de sus creencias más profundas, y desarrolla una hipótesis). Los griegos como decía Nietzsche, fueron "discipúlos de los Orientales", en muchos sentidos; a pesar de las enormes diferencias que los separaban, y que, en parte desarrollamos ya en el blog, ¿te acordás?, (seguiré con el tema más adelante). La creencia de la "inferioridad femenina" es cultural, como le dije anteriormente a Morella. Se basa en una apreciación equivocada sobre su naturaleza. Yo creo (es una hipótesis sin fundamento, o del todo científica) que la psicología femenina, en parte viene condicionada por milenios de repetir patrones de conducta. La mujer, ha sido (a lo largo de la historia y de la prehistoria), selectiva. Ella, ponía mucho en juego cuando escogía una pareja (un primate del tipo pre-sapiens, por ejemplo), lo que ha hecho que su conducta se vuelva poco "racional" para el hombre; y ciertamente lo es, pues se debe dar una "conexión" de tipo emocional para "convencerla", y no racional. En aquellos remotos tiempos, el hombre, no perdía nada, si dejaba a una mujer, luego de embarazarla; se iba a buscar otra mujer, y punto; pero la mujer debía quedarse con la criatura (el pichón de sapiens); ésto ha hecho, con el correr de los milenios, quizás, que su inconciente se modelara en base a ésto.
Los griegos, del período clásico en cuestión, fueron terriblemente racionales. La "razón" puede llegar a ser un obstáculo para "el amor"; porque, aún hoy, se da a un nivel más primitivo, más instintivo, más emocional que racional.

Saludos.

GORRIÓN pys

Cebolla dijo...

Espero que se solucione pronto tu problema, Gorrión. Telefónica suele ser bastante mala como prestadora de servicios.

Volviendo al tema de la sexualidad en la antigua Grecia, De Marchi dice que varón y mujer no establecían una buena relación porque se la consideraba a esta última como algo inferior (un hombre incompleto, dijo algún filósofo); y que la homosexualidad era una búsqueda racional y que por eso se la puede comprender como una desviación instintiva. ¿Es así esto?